Emergencia sanitaria, equidad, ética

El término del año 2019 sorprendió al mundo con masivas y violentas manifestaciones sociales en protesta contra los sistemas políticos, la precariedad de los modelos de pensiones, las carencias de salud pública, las desigualdades socioeconómicas y el acceso a la educación pública.
El episodio de emergencia sanitaria que atraviesa el planeta ha servido para develar aún más un rasgo penoso que ha acompañado la historia de nuestro país desde la Conquista y la Colonia, cuando se conformaron las instituciones y se moldearon las formas de relación entre los distintos grupos sociales y económicos: fuertes desequilibrios en la distribución de la riqueza y variadas formas de exclusión social.
La emergencia sanitaria ha provocado un cambio en la manera en que nos relacionamos en el día a día y ha acrecentado un sentimiento de angustia socialmente generalizado debido a la sensación de fragilidad que recorre nuestros espacios vitales. Por otra parte, la crisis ha hecho surgir sentimientos extraordinarios de la condición humana, como la solidaridad, y ha puesto de relieve el sentido ético de cualquiera de nuestras conductas: en el ámbito de la ciencia, por ejemplo, la discusión por el genoma humano ha dado paso a preocupaciones éticas para decidir quién puede acceder a un respirador y quién no.
En este contexto, el Comité de Política quiere agradecer el esfuerzo realizado por parte de cada uno de los estamentos que componen la Facultad de Humanidades -sus funcionarios y funcionarias, sus estudiantes y su cuerpo académico- por cumplir adecuadamente con sus delicadas funciones en un escenario demandante y poco propicio.
La comunidad que compone la Facultad de Humanidades no duda en que se están haciendo los mejores esfuerzos por cumplir su Misión; confía plenamente en que la dotación ética de sus integrantes sabrá sortear con éxito el invierno gris que nos ha acompañado, y espera que las entrantes primaveras nos sorprendan gozosas de luz y gratificante esperanza.